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SAN PABLO Y LOS DESEOS DE FRANCISCO

La Liturgia de las Horas de hoy nos regala un texto de San Pablo que contradice los deseos del papa argentino acerca de nuestro último destino y que dice así: “¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No os engañéis: ni los deshonestos, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los maleantes, poseerán el reino de Dios”.

Según el apóstol de los gentiles, el infierno estará bien poblado por un buen número de argentinos para empezar maleantes y ladrones, destacados integrantes de nuestra clase política, pero bien acompañados por avaros, adúlteros y borrachos. De ningún modo estará vacío según los deseos del papa Francisco.

Pero, por otro lado, San Pablo como buen rigorista, se atreve a inventar una categoría que merece ser denunciado ante el INADI: los sodomitas.

Esos individuos han triunfado y son intocables. Han conseguido su matrimonio igualitario. Pero no sólo eso: los “cullatoni” son venerados por las clases políticas, son preferidos en las designaciones en los empleos públicos, están hasta exentos de bromas o críticas.

Son destinatarios de nuevas bendiciones “pastorales”, muy breves y confusas inventadas por un par de argentinos al margen de toda regla canónica.

De otra época es un excelente libro “Vida sexual sana” de X. Hornstein, A. Failer y Mons. von Streng, obispo de Basilea, Daimon, Madrid, 1964.En el mismo, aparece el estudio acerca de la homosexualidad o sodomía, “cuya forma más peligrosa es, sin duda alguna, la pederastia, que ha arruinado moral y psíquicamente a pueblos enteros” (p.295).

AcaPrensa / La Cigüeña de la Torre / Bernardino Montejano

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