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El secretario adjunto de Doctrina de la Fe insiste en cargarse el celibato para evitar una «doble vida»

El arzobispo de Malta, Charles Scicluna, ha vuelto a defender el fin del celibato obligatorio como solución para acabar con la doble vida que llevan algunos sacerdotes.

En una entrevista con el National Catholic Reporter, el secretario adjunto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha reiterado su inusual llamado para que la Iglesia considere poner fin a su requisito milenario de que los sacerdotes permanezcan célibes, diciendo que permitir el matrimonio sacerdotal podría ser un medio para evitar que los clérigos vivan una doble vida peligrosa.

Este arzobispo -que debería ser ‘guardián de la doctrina’- ha declarado que «una de mis preocupaciones es que las personas se encuentren en una situación en la que se sientan cómodas con una doble vida». Para el arzobispo maltés, la doble vida de los sacerdotes podría ser un «síntoma» de que los sacerdotes «tienen que hacer frente» a su exigencia del celibato.

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«Cuando viajas mucho y conoces a otras personas, te das cuenta de que las personas se encuentran en diferentes estados de vida», dijo. «Y esto podría ser algo que valga la pena discutir», dijo en alusión a plantear la opción de abolir el celibato sacerdotal obligatorio.

Reitera su posición contraria al celibato

Fue a principios del mes de enero cuando Scicluna rompió el melón y habló abiertamente sobre esta cuestión. En una entrevista con un periódico maltés, declaró que ha llegado el momento de «discutir seriamente el tema» y «tomar decisiones al respecto», dijo, añadiendo que ya habló abiertamente sobre ello en el Vaticano, pero reconoció que, en última instancia, no es su decisión.

“Esta es probablemente la primera vez que lo digo públicamente y a algunas personas les parecerá herético”, dijo el arzobispo de Malta y peso pesado dentro del Dicasterio que dirige el cardenal Víctor Manuel Fernández.

En la entrevista con el citado medio maltés Scicluna reconoció que el celibato todavía tiene y seguirá teniendo un lugar en la Iglesia, pero dijo que aprendió por experiencia que a los sacerdotes también se les debe dar la opción de casarse, al igual que en las iglesias católicas del Rito oriental.

Esta posición del arzobispo de Malta fue ampliamente rebatida por muchos sacerdotes que le recordaron que cuando alguien se mete al seminario y se ordena sacerdote abraza libremente el celibato rompiendo así el relato que liga el celibato como su se trata de una imposición.

El obispo Munilla fue uno de los que salió en público a corregir al secretario adjunto de Doctrina de la Fe. A través de sus redes sociales, el obispo de Alicante-Orihuela declaró lo siguiente: «Me parece a mí que algunos han olvidado que la vocación -al sacerdocio, en este caso- es una llamada personal de Dios, en la que Él nos da su gracia para que podamos seguirle; y no una mera elección individual entre las distintas posibilidades que a cada uno le resulten más atrayentes…»

Acaprensa/InfoVaticana

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