esnlenfrdeitpl

“Discernir los 'Signos de los Tiempos' es un rasgo característico del que hacer teológico pastoral de la Iglesia. En cumplimiento de esta misión, los Obispos del CELAM queremos escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que la Iglesia pueda responder a los interrogantes de la humanidad” así comienza la Carta Pastoral del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), recibida en la Agencia Fides bajo el titulo “Discípulos Misioneros, Custodios de la Casa Común”.

Los obispos en comunión con el Papa Francisco y su Encíclica Laudato Si, afirman: “es nuestro deber procurar que se cumpla en toda su plenitud el verdadero desarrollo, pasando de unas condiciones de vida menos humanas a condiciones más humanas”, pero no se conquistará un auténtico desarrollo, “si se atenta contra la casa común, este Planeta Tierra que es creación de Dios”. Por lo que desde una mirada latinoamericana y buscando “entrar en diálogo con todos sobre como estamos construyendo el futuro del planeta”, los obispos desean “buscar juntos caminos de liberación” que conduzcan a la “verdadera sabiduría” y al planteamiento de “respuestas integrales”, se lee en la Carta.

El padre Dario Bossi, misionero comboniano, director de la “Red Iglesias y Minería”, ya había informado a la Agencia Fides el pasado mes de noviembre durante el “Encuentro latinoamericano y Caribeño de Ecología Integral”, de la inminente presentación de una Carta Pastoral elaborada por los obispos latinoamericanos a través del CELAM: “se trata de un documento muy importante sobre el que tendremos que reflexionar – afirmaba el p. Dario - y que habla sobre como se aplica la Laudato Si en América Latina y también sobre el reto que supone la minería para todas las iglesias”. Añadiendo que dicho documento podría proponer algunas propuestas para la Iglesia frente a la actividad minera.

“La Iglesia puede ser un actor relevante para exigir a los gobiernos locales y a las políticas internacionales una regulación de la actividad minera, que pase del modelo de saqueo de los recursos a una extracción mineral solo de lo necesario y esencial”. Porque como se pone de manifiesto en la carta: “Asumir en serio el discipulado misionero del Evangelio implica asumir la responsabilidad de custodiar la creación, considerando que los seres humanos hacemos parte integral de ella”.

“Que esta Carta Pastoral sea un instrumento para animar nuestro compromiso de ser una Iglesia en salida misionera, pobre para los pobres, discípulos misioneros custodios de la Casa Común”, afirma Mons. Juan Espinoza, Obispo Auxiliar de Morelia y Secretario General del CELAM.

La Carta Pastoral será entregada a todos los presidentes y secretarios generales de las Conferencias Episcopales de América Latina y El Caribe. Además, la presidencia del CELAM también la entregará al Papa Francisco en la audiencia prevista para en próximo mes de mayo.