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El Pbro. Tom Uzhunnalil, el salesiano que había sido raptado en 2016 en Adén, fue liberado. Quien da la noticia es Mons. Paul Hinder, vicario apostólico de Arabia meridional. En el sitio del vicariato se lee que “el obispo agradece a todos aquellos que han estado involucrados en los esfuerzos tendientes a su liberación, y a todos aquellos en el mundo que han rezado incesantemente por la liberación del padre Tom, sano y salvo”.   Mons. Hinder se reserva brindar ulterior información más tarde. Para la liberación del sacerdote ha contribuido de un modo decisivo el gobierno de Omán.

El padre Tom fue raptado el 4 de marzo de 2016 cuando se encontraba en el Hogar de ancianos de la Madre Teresa, en Adén. En el ataque, probablemente efectuado por militantes de Al Qaeda, fueron asesinadas cuatro monjas y 12 personas más.

El padre Tom, de 57 años de edad, nació en Ramapuram, cerca de Pala (Kottayam, Kerala), en una familia profundamente católica. Su tío Mateo, fallecido en 2015, también era salesiano, y fue el fundador de la misión de Yemen. Cuando fue raptado, el padre Tom ya llevaba cuatro años viviendo en Yemen. Según datos aportados por el gobierno indio, él estaba en Omán, desde donde fue trasladado a la India.

El Card. Isaac Cleemis Thottunkal, presidente de la Conferencia episcopal de la India, fue el primero en reaccionar ante la noticia. Él afirmó a AsiaNews: “Estamos llenos de alegría y de gratitud hacia todos aquellos que estuvieron involucrados en el proceso de liberación del padre Tom. Sobre todo [damos gracias] al gobierno de la India, del Kerala y a todas las personas de buena voluntad, que han rezado por la salvación y la liberación del padre Tom”.

También sor Mary Prema, superiora general de las Misioneras de la Caridad, cuyas monjas de Adén tenían al padre Tom como capellán, ha declarado: “Estoy desbordante [de alegría] por esta hermosa noticia. Y alabo a Dios por su misericordia. Jamás abandonamos la esperanza de que el padre Tom fuese liberado algún día. Su fotografía está colocada, fija, sobre la tumba de la Madre [Teresa]. Las hermanas, los pobres y la gente han rezado, cada día, por su liberación. Demos gloria a Dios y demos gracias a todos aquellos que han rezado y trabajado de manera incansable por la liberación del padre Tom”.