esnlenfrdeitpl

‘Silenciados; cuando los maltratados son ellos‘, es el documental dirigido por Nacho González que está poniendo de manifiesto, la otra la cara de la violencia intrafamiliar, la violencia que sufren los hombres, que de manera deleznable llevan años ocultando, tanto los grandes medios de comunicación, los partidos políticos, el sistema judicial, así como las asociaciones feministas que son las que, además, dirigen el rumbo de los anteriores, todo en pro de adueñarse de las jugosas subvenciones económicas, a costa de sus mentiras y de nuestros impuestos.

Nacho ha conseguido personificar a través de unos buenos profesionales, como abogados, criminólogos, policías, víctimas de violencia y víctimas de denuncias falsas, victimas al fin y al cabo, de esta otra lacra de la Ley Integral de Medidas contra la Violencia de Género (LIVG), el dolor, las vivencias, las dificultades, las barbaridades personales y judiciales a las que se ven sometidos cientos de miles de hombres y sus familias en este país, solo por ser hombres, por querer separarse o solicitar una demanda de custodia de sus hijos.

“Esa ley te permite solo y exclusivamente por ser mujer destrozar la vida de tus hijos y -por supuesto, cómo no- la de tu pareja y padre de éstos ya que, aunque sea inocente y tu denuncia no cumpla los requisitos mínimos más elementales del derecho”

La LIVG, se ha convertido en la palanca con la que Arquímedes dijo que sería capaz de mover el mundo. Esa es la palanca que te impide como hombre estar en igualdad de oportunidades que tu futura exmujer, ya que a la hora de separarte o a la hora de pedir la custodio de tus hijos o la custodia compartida, partes desde la salida en una competición, donde ella está a escasos centímetros de la meta.

Las mujeres movidas por este tsunami del postfeminismo, engañadas con teorías conspiranoicas, con brecha salarial, con desigualdades, con historietas sobre un heteropatriardo que ni es real, ni existe, se les lava el cerebro, con futuras promesas, de que denuncien ante cualquier discusión, aunque tú, por ser mujer, faltes el respeto y agredas a tu pareja, si él hace lo mismo denuncia. Si tu espías su móvil, pero también lo hace él, denuncia, ya que tendrás, mujer, la todopoderosa palanca, no de Arquímedes, sino la de ZP, ese que diseño una cruel ley, la 1/2004 que inició su andadura un 28 de diciembre de 2004.

Esa ley te permite solo y exclusivamente por ser mujer destrozar la vida de tus hijos y -por supuesto, cómo no- la de tu pareja y padre de éstos ya que, aunque sea inocente y tu denuncia no cumpla los requisitos mínimos más elementales del derecho (como verosimilitud, congruencia y persistencia en la incriminación, propios de un proceso penal) no te preocupes. Para eso están las asociaciones feministas que presionan a los medios: para difundir la mentira, que difundida 1.000 veces, se convertirá en verdad.

Tendrás a los políticos que presionados también por las feministas, te darán nimias subvenciones con las que alimentarán tu bolsillo y tu ego feminista, así como también saldrán en los medios apoyándote, con el beso de judas.

“Le sacarán detenido con lo puesto, te dejará todos los muebles y cómo no, a tus ‘amados hijos’, que podrás usar contra él alienándolos a tu antojo”

Tendrás a los jueces que, con sus sentencias de perspectiva de género tienes asegurado un 95% de éxito. Aún demostrando que la denuncia es falsa, no te condenarán. Decretarán un archivo o sobreseimiento con lo que tu ex pareja, el padre de tus hijos, no te podrá denunciar por simulación de delito, falso testimonio o denuncia falsa.

Además, si pides la orden de alejamiento, sacarás a tu ex de casa, que seguirá pagando la hipoteca de la casa en la que vivirás con tu nueva pareja, aunque tengas estrés postraumático. Le sacarán detenido con lo puesto, te dejará todos los muebles y cómo no, a tus ‘amados hijos’, que podrás usar contra él alienándolos a tu antojo. Conseguirás la orden de alejamiento y, tras un farragoso procedimiento judicial, él será seguramente absuelto de todos los cargos como sucede en el 87% de los casos. Pero tú has conseguido con el feminismo ser ‘mejor’ y despedazar al que quería compartir su vida con tus hijos.

De eso no trata el documental ‘Silenciados’. Sino de intentar demostrar que todas las denuncias de violencia de género no son falsas, pero si un gran número de ellas; que hay mucho abuso de la LIVG; y que los jueces y profesionales del derecho lo saben, pero nadie hace nada.

‘Silenciados’ quiere publicitar la cantidad de casos que -como los de las víctimas que intervienen y cientos de miles más- son negados y ocultados con el consiguiente dolor que se infringe a quien lo sufre invisibilizándoles. Y, sobre todo, haciendo daño de manera gratuita a los más débiles: los hijos que se quedan huérfanos de padres durante mucho tiempo, y cada vez más, para el resto de su vida.

Se silencian, se ocultan y se manipulan las cifras de suicidio entre hombres, denuncias falsas y sentencias de imputación por denuncia falsa, ahora se llama investigación por estos delitos y sus derivados.

‘Silenciados’, es el documental que ha sacado a la luz, la dictadura de genero de estas feministas de postín, que impiden que otras personas libres de prejuicios y con ánimo de ver otro punto de vista o de conocer por primera vez, algo que hasta ahora, les suena pero desconocen, o que incluso quieren verse reflejados en algo que no entienden, cómo han podido verse inmersos en algo que pensaban que solo afectaba a maleantes o malas personas.

Las denuncias falsas de violencia de género, son como la muerte; no entiende de estratos sociales, clases altas o medias; no entienden de nobleza, sangre azul o que seas más o menos rico; no entienden de países o de sexualidad. Porque si eres hombre, no te salva ni la campana.

Silenciados’ es un documental sencillo pero muy elaborado y tratado con un cariño excelente por su director, Nacho González y su productora K&N de Albacete, producto español por tanto.

Las victimas de ‘Silenciados’ son reales, son casos muy documentados que sabemos de buena tinta, que al propio Nacho le han encogido el alma al ir conociendo los entresijos de cada víctima.

‘Silenciados’ por otro lado, se ha encontrado con el desprecio del ignorante normalmente postfeminista, o feminista radical, de las de “machete al machote“; se ha encontrado con la indiferencia de los políticos, esos bien pagados que creen que son inmunes hasta que les toca, como a López Aguilar o a Alejandro Soler y un largo etcétera.

“Silenciados’ es mucho más que un documental, es el desgarrador dolor de padres y madres, que se ven reflejados en el dolor de quien cuenta su historia”

Sepan ustedes, que numerosas señorías del Congreso y del Senado, presidentes de comunidades, alcaldes, jueces, fiscales, son denunciados. Es en ese momento donde recuerdan su apoyo a esta execrable ley que, por otro lado, ni salva vidas, ni protege a quien realmente sufre maltrato.

Una reflexión que a uno le asalta cuando termina de ver ‘Silenciados’, ese documental que tiene exaltadas a las más radicales feministas, esas que van a la manifestación del 8 de marzo, es: ¿Cómo es posible que el sistema judicial archive o absuelva en más del 80% de las denuncias interpuestas, que ya es más que escandalosa la cifra de 1.600.000 denuncias desde 2004?

Por tanto, a mí solo me cabe pensar que, o estos jueces dejan libre al 80% de los maltratadores denunciados o, por el contrario, tienen la desfachatez de procesar impunemente a un 80% de hombres denunciados que eran y son inocentes.

A Nacho González le escrachean, le amenazan y le protestan solo y exclusivamente por presentar y dar a conocer un documental que muestra la verdad de quien entrevista, la verdad documentada, la verdad demostrada en juicio. Pero esa verdad no gusta a quien vive del chiringuito del género y de la terrible industria del maltrato. Esa industria a la que poco le importa la verdad o la verdadera víctima, sino sólo imponer su ideología de género, pues estas feministas de pensamiento único, son como la Santa Inquisición: o estás con ellas o contra ellas.

‘Silenciados’ es mucho más que un documental, es el desgarrador dolor de padres y madres, que se ven reflejados en el dolor de quien cuenta su historia en este relato animado, como humoristas, cantantes, compositores, funcionarios, autónomos, jueces y abogados, criminólogos, al fin y al cabo, padre o madres que han participado en el mismo.

Para terminar, este documental llamado ‘Silenciados; cuando los maltratados son ellos’ relata la única verdad, duela a quien duela. Pero es el fiel reflejo del dolor que han sufrido miles de madres, hermanas, abuelas, parejas y como no, los denunciados y sus hijos, que de manera muy sutil se trata con mucho respeto.