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La Conferencia Episcopal de la India emitió una declaración firmada por el Secretario Nacional de la Oficina de Justicia Paz y Desarrollo, P. Stephen Fernández, en la cual rechaza "toda propuesta inherente a la eutanasia, tanto pasiva como activa". De esta manera, los Obispos respondieron a la decisión de la Corte Suprema de India que declaró legal la interrupción del tratamiento de enfermos terminales, lo cual constituye una forma de eutanasia pasiva.
"La marca de una buena sociedad es su misma capacidad y disponibilidad para ocuparse de aquellos que son más vulnerables", expresó la Conferencia Episcopal de la india. La Iglesia recordó que es moralmente inaceptable poner fin a la vida de una persona inocente a través de la acción o la omisión.

"Nadie tiene derecho a pedir este acto de homicidio para nosotros mismos o para quienes están confiados a nuestros cuidados", indicaron los prelados. La Conferencia Episcopal recordó que la doctrina católica rechaza el encarnizamiento terapéutico pero recomienda los cuidados paliativos como una forma digna de atención a los pacientes en el final de su vida.

"Hasta ahora, en la India la sacralidad de la vida se colocaba en primer lugar. El derecho a la vida, tal como se afirma en el artículo 21 de la Constitución india, no incluye entre sus finalidades el derecho a morir", expresaron los prelados. "Quitar la vida a una persona inocente jamás es un acto moral". Además, alertaron que "legalizar la eutanasia pondrá en riesgo la vida de las personas vulnerables, incluyendo aquellas que creen que algunos estarían mejor muertas".

Tras recordar los lineamientos expresados en el Catecismo de la Iglesia Católica sobre lo que constituye un tratamiento proporcionado a los enfermos, los Obispos de India destacaron la importancia de los cuidados paliativos. "Un mejor acceso a los cuidados paliativos de alta calidad, un mejor apoyo a los operadores sanitarios y una mejor asistencia al final de la vida serán el sello de garantía de una verdadera sociedad, realmente compasiva", concluyeron. "La marca de una buena sociedad es su misma capacidad y disponibilidad para ocuparse de aquellos que son más vulnerables."